_ ¿Cómo lo haces?
_ ¿El qué?
_ Escribir tan bien. Das tanta realidad a tus textos… Tus
personajes, el entorno, su contexto… todo parece tan real.
_ Bueno, mis textos son personales. Mucho de lo contado me
ha pasado en realidad, la gran parte.
_ Ya, pero, aún así, ¡tus historias son fantásticas! No
puedo creer que todo te haya pasado. Y aunque así hubiera sido, tus escenarios
y personajes, aún ambiguos, están muy bien descritos. ¿Cómo lo haces?
_Bueno, no todo me ha pasado. Están basados en experiencias
personales, y estas pueden ser solo pensamientos que pasaron por mi mente, en
un momento de locura o lo que sea. Después, el relato va más allá de eso. Es
donde empieza la ficción.
_Deja de enrollarte, ¡ve al grano! Me aburres.
_A veces olvido tu profundidad, con estas cosas aparentas
simplicidad.
_ ¿Por qué saltas con esas?
_Sí, idiota... ¿Me vas a responder? Quiero aprender.
_ ¿Cual era la pregunta? estoy un poco espeso jaja.
_ Estúpido, te preguntaba como consigues una descripción tan
buena.
_Si sigues así me voy a sonrojar. No son tan buenas, me
sobrevaloras o me ves con buenos ojos.
_Ya, claro.
_ Se trata de mentir. De fijarse en los detalles. El arte se
basa en la mentira. Las historias son distorsiones de la realidad, de la
realidad bajo el ojo del artista. Son mentiras dichas por el artista. Cuando
escribo una historia, la escribo como si te tuviera frente a frente y te
mintiera a ti mismo.
Me mentalizo y
entonces la historia sale sola, con esa magia, y esa realidad. Una buena
mentira se basa en los detalles pequeños. La gente te creerá si dices cosas
tontas. Supondrá que sí, que es cierto, por qué las dirías sino. Los detalles
tontos son los que dan veracidad a algo.
_Me recuerda a las charlas que más de una vez hemos
mantenido, sobre… como se dice ``genosgología´´.
_``Noseología´´. Sí, precisamente. ¡Ves como eres más
inteligente de lo que crees! Lo que nos salva del escepticismo, son esas cosas.
La verdad se esconde en las cosas pequeñas y ordinarias. Buaag, la cerveza se
ha quedado sin gas.
_ Pide otra, pero termina, por dios, sigue.
_ Da igual. Eeeh… pequeñas y ordinarias, ¡Sí! Son los
detalles pequeños de la realidad, en ellos, como en las mentiras, los detalles
tontos son los que le dan veracidad a esta. No puedes esquivar la percepción
de esta mesa, por ejemplo. ¿No siente dolor un escéptico? ¿No existe nada?
Entonces porque coño sigue saliendo por la puerta, que atraviese la pared el
imbécil.
_Entiendo…
_También es algo más largo de contar, pero bueno, ya hemos
hablado de ello antes.
_Sí, pero sigue siendo algo complicado.
_Mucho, me lleva por el camino de la amargura.
_No estés triste. (Lo besa).
_ ¿Quieres seguir contándome?
_Ni te imaginas.
_Pues anda.
_En fin, que nos desviamos del tema principal.
_ Pues sí.
_ Miento. Pienso en mentir cuando escribo un texto, y le doy
muchos detalles pequeños. (Bebe un trago de cerveza sin gas) Pensarás que es
crudo.
_Un poco, y deprimente. Ver el arte así…
_No es absolutamente así. Es solo una pequeña parte del arte
de las historias. El arte es un universo, definirlo es imposible. El arte lo es
todo o es nada. Definirlo como una simple mentira sería un crimen.
_Bueno, tú la definición la consideras ya un crimen.
_Cierto jaja.
En realidad, no veo esa ``definición´´ como cruda ni
deprimente. Que las mentiras sean siempre malas… Ver algo siempre malo, eso si
es deprimente.
_Todo depende de la voluntad, ¿no?
_Exacto. (Se queda sin cerveza. Por un momento se plantea
lamer el vaso). Además, considero que las historias son mentiras de las que
nos servimos para plasmar nuestra realidad, la realidad del poeta. Es nuestra
forma de decir la verdad, al menos la nuestra.
_ ``La realidad bajo el ojo del artista´´, me apunto esa
frase, es genial.
_Gracias… ¿Qué te parecería un cigarro ahora?
_Por favor.
(Se levantan. Pagan. Se van por la puerta.).

