lunes, 20 de febrero de 2012

Humor negro

Nada es estático, nada permanece, y mientras todo fluye como una corriente de aire.
Crecerás, a medida que esto ocurra irás perdiendo la inocencia y te darás cuenta de que no todo es es tan fácil ni tan bonito como te lo pintaban. Tendrás casa, facturas que pagar, neveras que rellenar, un coche y puede que un sofá bonito. Problemas. Problemas hasta que no haya ninguno más. Hasta que no haya ninguno más. Último parpadeo, la muerte. Puede que ese momento sea el más bello de tu vida, disfrútalo. Pero hasta que todo termine de consumirse, aprovecha y echa un trago.
 La única manera de que tanto sufrimiento no te consuma es el humor. Ríete. De todo. Ríete. De todos. Ríete. De ti mismo el primero. Aprende a reírte casi de manera histérica cuando ya no puedas más. Cuando seas vacío, distanciate de todo, echa una calada y contempla todo como lo que es en realidad: belleza.
 Aprende a reírte, pierde el miedo, el humor negro puede ser tu salvación cuando la existencia se te antoje demasiado dura. Deja de preocuparte, no tengas miedo, o acaso ¿no quieres ser libre? La risa, echar un trago, conversaciones, sexo, poesía, belleza, pelos de punta, dormir después de un día duro... Por esos momento, merece la pena. Brindo por esos momentos y tiro la birra al suelo. Hasta luego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario